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Tercer Domingo del Mes de Touba (quinto mes copto):

El misterio del Bautismo y su eficacia, el nacimiento de arriba

El Salmo de la oración de la víspera dice: “... Tus relámpagos alumbraron el mundo; Se estremeció y tembló la tierra. En el mar fue tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas.” (Sal.77.18-19).

El evangelio de la oración de la víspera dice: “Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.” (Jn. 5. 7).

Pues el Bautismo lleva la curación espiritual de la corrupción que entró al mundo con la envidia del diablo, y paralizó la humanidad y la hizo incapaz de mover hacia Dios.

El evangelio de la oración de la mañana comparte con el evangelio de la misa, la lectura del libro 3 de San Juan. Pues en el evangelio de la oración de la mañana presenta el habla con Nicodemo. Este es el más importante habla bíblico en que explica el Bautismo, diciendo: “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” (Jn. 3.3). “Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.” (Jn. 3. 5-6). “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.” (Jn. 3. 17). “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Jn. 3. 16). “El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” (Jn. 3. 18). Así vemos la importancia de la fe para hacer eficaz el misterio del Bautismo.

La Epístola de San Pablo explica las dimensiones espirituales y de salvación del misterio del Bautismo: “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne.” (He. 10. 19-20)...“acerquémonos con corazón sincero, en plana certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.” (He. 10. 22-23). La Epístola católica dice: “En esto conocemos que permanecemos en él, Y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.” (1Jn. 4. 13).

La Epístola de los Hechos de los Apóstoles: el Bautismo y el Espíritu Santo: “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hch. 2. 38).

El evangelio de la misa completa el evangelio de la oración de la mañana de San Juan 3, y nos presenta el habla de San Juan el Bautista sobre su tarea como precedente y amigo del esposo y la tarea de Jesucristo en la salvación del mundo: “...Pasamos por el fuego y por el agua, y nos saccaste a abundancia.” (Sal. 66. 12). “El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe. El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos.” (Jn. 3. 29-31).